ANGEL PESTAÑA, LA CNT Y EL PARTIDO SINDICALISTA.

Ángel Pestaña Núñez es considerado como una de las figuras más destacadas del anarcosindicalismo español.
Huérfano de su padre desde niño y sin haber conocido a su madre ni a su hermana; se vió obligado desde pequeño a ganarse el sustento, por lo que trabajó en diversos oficios por toda la cornisa cantábrica , en una situaciòn de desarraigo hasta aprender finalmente la profesión de relojero.
Después de viajar por España, Francia y el norte de África, fijó su residencia en Barcelona,ingresando en la CNT y colaborando en el periódico anarquista "Tierra y Libertad".


Llega a ser el director de Solidaridad Obrera,órgano de expresión de la CNT, desde donde inicia una valiente campaña contra el jefe de policía Bravo Portillo, a quien acusó, con pruebas, de ser un espía de los alemanes.
En marzo de 1920 salió de España en representación de la CNT para asistir al II Congreso de la Internacional Comunista; celebrado en el verano de aquel año; y fue uno de los escasos delegados que se atrevieron a enfrentarse a la línea impuesta por los comunistas.
Al principio, Ángel Pestaña; como la mayoría de los libertarios, simpatizaba con la revolución rusa como cuestión de principio pero le alarmaba la hegemonía del Partido Comunista, que hacía presentir la dictadura de un partido sobre el proletariado.
Pestaña acusó a Lenin de "autoritario y absorvente"; y ve en el comunismo bolchevique un régimen dictatorial instalado sobre la miseria colectiva, y en la dictadura de un partido el falseamiento de la revolución popular.

Personalmente, produjo una excelente impresión a los dirigentes comunistas rusos, sobre todo a Lenin, que enseguida descubrió lo que Pestaña era: un obrero inteligente y puritano, dotado de un gran don de observación y de sentido crítico. Ángel Pestaña escribió 3 folletos sobre Rusia que contribuyeron a cortar el entusiasmo que en los medios cenetistas había despertado desde sus inicios la revolución soviética. pero estas publicaciones no vieron la luz hasta 1921-1922.
En 1922 fue objeto de un atentado mientras se hallaba pronunciando un discurso en Manresa, que estuvo a punto de costarle la vida y que provocó la indignación de casi toda España. El atentado contra Pestaña del gobernador civil de Barcelona, Martínez Anido, impulsor del terrorismo de estado contra los sindicalistas a través de grupos de pistoleros.
Tras la fundación de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), en 1927, Pestaña fue, junto con Peiró, uno de los líderes que más encarnizadamente se opusieron a la hegemonía de esa organización específica sobre la CNT.
El advenimiento de la segunda República hace que Pestaña sea cada vez más reformista y moderado; y abandone las posturas extremistas de su juventud.
El congreso cenetista de 1931 es una verdadera ofensiva contra la postura de Pestaña. En él se encuentran dos posturas opuestas:
moderados ( Pestaña y sindicalistas como Clará, Peiró y Juan López) y los revolucionarios intransigentes de la FAI ( Durruti, García Oliver y Federica Montseny); llamados por algunos "anarco-bolcheviques".
Ángel Pestaña firma junto con otros militantes de la CNT opuestos a la FAI, el Manifiesto de los Treinta, cuyo contenido es un violento ataque contra el concepto “peliculero” de la revolución que practicaban los faístas. Los partidarios de este documento (llamados treintistas) son marginados y expulsados de la CNT.
En 1933; Pestaña, que ha roto ya definitivamente con la CNT; pero sin ser por ello marxista; funda el Partido Sindicalista (PS), que estaba orientado hacia el anarquismo; pero que aceptaba las elecciones y la representación parlamentaria. Este partidillo tuvo su núcleo fundamental en Huelva, Cádiz, Sevilla y Valencia.

En Aragón, aunque estaba constituido por un reducido grupo de militantes provenientes de la CNT, con apenas presencia en Zaragoza y Fuentes de Ebro, contaba con la importante adhesión del diputado frentepopulista Benito Pabón. El PS ingresó en el Frente Popular; y obtuvo dos diputados: Pabón y el propio Pestaña.
En octubre de 1936 Pestaña fue designado subcomisionado general para la guerra, perto tuvo que dimitir por motivos de salud en diciembre. Finalmente murió en diciembre de 1937 en Begas, cerca de Barcelona y el partido se desintegró rápidamente.

En el año 1976, se formó un partido político que se basó en el viejo Partido Sindcialista de Ángel Pestaña; cuyos militantes provenían de la CNT y del falangismo "de izquierdas". Este partido duró hasta 1985.
En las elecciones de 1979 obtuvo 9.777 votos (0,05%) La mayor parte de los votos los consiguió en Cataluña donde obtuvo 5.932 (0,2%). Leer más...

La raíz de los problemas: Articulo publicado en la revista "Bicicleta"

Son bastantes los militantes de la CNT desmoralizados, hartos 6 indecisos ante los problemas y discusiones internas de los últimos meses, especialmente agudizados en algunas federaciones locales. El hecho de que los debates y polémicas se vengan prolongando y adquiriendo no pocas veces caracteres borrascosos, supone el desgaste de mucha militancia, aunque tambien constata que, a pesar de todo, nos encontramos en una organización libertaria donde el debate interno no se soluciona o no puede solucionarse, como en otras organizaciones con decretos dede arriba.

Por otra parte, muchas veces las ramas 6 los primeros arboles, no nos dejan ver el bosque. Llevados por nuestro enfrentamiento cotidiano, nuestros problemas locales 6 los curiosos ejemplares burocráticos que tenemos delante, no alcanzamos a ver que en conjunto, y tal vez milagrosamente, el balance de la CNT actual sigue siendo positivo a pesar de todo. Son muchas más los locales donde la gente funciona bien, que las que están en crisis permanente. Son muchos más los militantes honrados que los burocrátas 6 los manipuladores. Objetivamente la CNT sigue siendo la única alternativa libertaria del movimiento obrero, o lo que es igual, la única alternativa autonóma con algún peso para luchar por una autogestión revolucionaria. Si hay otra y va por delante de la CNT que me lo digan y me apunto (porque -digamoslo abiertamente- la organización no es un fin en si mismo, sino un medio para lograr una serie de objetivos 6 generar una dinámica 6 unas situaciones determinadas).

Todo esto no quiere decir que predique ningún tipo de optimismo 6 alcance de forma clarividente la solución de los problemas confederales. Quede claro.

Como primer paso, propondría una correcta ubicación de los mencionados problemas como única forma de situarse en el camino de su solución. Que se me perdone el esquematismo de las descripciones, es una forma de ahorrar folios, espacio y paliza al compañero-lector.

Falsas formas de abordar los problemas de la CNT

1.- Desencanto de los despistados. Asistimos, junto al cansancio de excelentes compañeros de diversas procedencias y maneras de pensar, a un cierto desencanto de algunos cenetistas o ex que, no pocas veces, salen despotricando a toda leche, afírmandose rápidamente como banderin de enganche para la verdadera, la inimitable, la nueva organización libertaria por antonomasia, de la que CNT es obstáculo máximo a derribar para bien de todos y de la causa. Son por ejemplo:

a) Los que esperaban encontrar aquí la soñada "organización de masas" de la que se vanguardia esclarecida. De forma más o menos confesada, con ropajes más o menos antiautoritarios, muchos de forma consciente o inconsciente se plantearon así la entrada en CNT. En esta liza, o se ven despreciados por la militancia, o derrotados por otros "vanguardistas" con más habilidad, sellos, "legitimidad" etc. Desgraciadamente muchos de estos no se dan por vencidos y siguen dentro, con la esperanza de que llegue el momento en que la CNT necesite su mano firme y su pulso no temblará.

b) Los que esperaban encontrar en la CNT una balse de aceite, una especie de cofradia solemne de relaciones versallescas, contactos personales perfectos, buenos amigos etc. Ante los primeros enfrentamientos, ante plenos de alta tensión, salen "quemados": ,,aquí no hay libertarios". Es indudable la importancia de un buen ambiente, buena armonia, o incluso relaciones privadas de amistad. Favorecen la acción y el ánimo del militante que bastante tensión y violencia tiene en la fábrica, en el barrio 6 en la familia. Pero también es lógico que en una organización donde, en principio, puede entrar cualquier trabajador, se vé todo tipo de gente, los que nos caen simpáticos y los que no, los mas puros y los que tienen ramalazos poco libertarios. Es lógico también el enfrentamiento y la critica, siempre que no se intente resolverlo con el anatema o la violencia. De eso habrá siempre.

c) Quien creyó hallar en la CNT la gran ocasión histórica de acelerar las contradicciones y llegar a una revolución inmediata, libertaría, única e inédita en el mundo, y protagonizada por la organización confedera¡. También los hay. Y están logicamente defraudados de que la cosa sea tan lenta. De que se haya ido mas de un año en tratar de salir a la luz y ganarnos simplemente el derecho a existir. Hay que partir de que la gente está alienada, y en muchísimos casos moralmente corrompida tras los conocidos cuarenta últimos años, y que todo protagonismo (personal o de organización) debe ser rechazado de antemano. Y que además es absurdo esperar que se planteen las cosas con la rotundidad y eficacia a corto plazo de cuando éramos dos millones.

d) Quien esperaba encontrar en la CNT apoyatura para todo proyecto contracultura¡ o provocador ante el que todo el mundo se iba a quedar boquiabierto, o seguir docilmente. Son los eternos repetidores de un "mayo 68", que, ignorado ya por los más jovenes, no pedía precisamente mímesis sino creatividad. No traslado de slogans a miles de kilómetros y lustros de distancia sino una actitud personal que fuera capaz de acabar con las codificaciones y modelos. Muchos de estos amigos siguen incansables, aportando lo que pueden. Se les respeta. Otros, han salido despavoridos o se han cogido a frases o anécdotas para desquitarse de una incompresión que podría haber sido sólo, cuestión de un poco de tiempo y menos narcisismo. Les hemos visto mirando por encima del hombro al compañero que no estaba a su altura, simplemente no entendía, 0 empleaba términos contaminados. Luego este compañero tan burro ha sido capaz de llevar hasta el final sus cuatro ideas y plantar cara al sistema, mientras el cotracultural se decidía entre los situacionistas o la última 2.-Maniqueísmos. La culpa la tiene la FAI, la burócrata tal o la exiliada cual. Son las ramas que con mas frecuencia ocultan el bosque de los problemas confederales. Cierto que hay un grave problema de burocratización teledirigida, pero éste, siendo quizá el más urgente, no es ni mucho menos el más grave o dificil de solucionar, como trataremos de razonar.

3- El llamado problema generacional. Es cuestión de "viejas momias", esto es "un cadáver", etc. Pues bien, yo he visto a tíos jóvenes y bien jóvenes actuar corno burocrátas, blandir normar y organizidades, declarar anatemas o decretar expulsiones, como a ningún viejo militante. Y he visto por el contrario, a compañeros veteranos estar en la brecha sin tratar de dirigir nada, barrer el local o escuchar a todo el mundo, estar al día y vivir con las ideas cotidianamente, avanzar en los aspectos más actuales de la lucha como la ecologia revolucionaria, ete. ¿No será que el problema de el poder no tiene edad?

Esbozadas algunas de las que, a mi modo de ver, son falsas vías para solucionar los problemas o simplemente abordarlos, trataré, en contrapartida, de apuntar algunos de los que creo motivos reales de lo que se ha llamado crisis de la CNT. Quede claro que se trata de una reflexión personal que publico como propuesta para el debate en marcha, sin tratar de convencer a nadie ni recomendar ninguna postura concreta. Me parecen buenas todas las que esten movidas por móviles de sinceridad y honradez.

Antes de seguir, una pequeña disgresión. No existe ninguna organización perfecta en una sociedad como ésta. Toda organización es un conjunto de personas que arrastran una serie de taras personales desde la infancia. De eso está hecha la organización que, no es nada abstracto o metafísico sino la suma de todos los individuos, con sus condicionamientos, fallos etc. Y, concretando más, el poder está en todas partes: está en las instituciones del Estado, está en nuestra empresa, está en la esfera de nuestras relaciones personales, familiares, sexuales, etc. Y está inevitablemente en nuestra organización de lucha. Por tanto, el sindicato es en alguna medida un frente más de la guerra al poder, que los anarquistas colocamos en la base de toda opresión, al contrario que otras sectas. El problema estará cuando la balanza de los esfuerzos caiga del lado de la lucha por los problemas internos y no de la lucha contra el sistema en general. Este debe ser motivo de constante reflexión.

Algunas causas de una situación

1-El modo en que se llevo a cabo la reconstrucción de la CNT. Se aceptó cargar con un exilio, con sus burocracias y enfrentamientos vidriosos. Si en la práctica éramos y somos una CNT renovada y mayoritariamente joven, se aceptó el lastre de un tinglado histórico y anquilosado, pensando que, en definitiva, se trataba de que no hubiera una ruptura que podia ser perjudicial y acabar de una vez con las viejas querellas admitiendo a todas las tendencias exiliadas, pero sabiendo que la CNT estaba aqui realmente. No fué así. Y no romper explicitamente con los tinglados del exilio ha supuesto una duplicidad organizativa y una fuente de querellas constantes: aqui se trabajaba y se hacia organización; alli se conspiraba, se movian hilos y peones. El planteamiento aparente del exilio fué: la CNT está en España y nosotros vamos a apoyarla etc. El plantearniento real fué: la CNT somos nosotros y la reconstrucción es obra nuestra (!) y de nuestros sellos, que pongan ellos la gente y nosotros pondremos el poder (todo porque no se "desvie"). Para esto se han valido de una especie de FAI (a estas alturas no se sabe muy bien en que consiste 6 cuantas hay), que ha perdido toda credibilidad anarquista al defender a ultranza un sindicalismo reivindicativo para reservarse el papel de vanguardia directiva.

Pues bien, de este defecto básico de la reconstrucción, que no hubiera costado arreglar poniendo las cosas en su sitio, derivan gran parte de los problemas actuales de ridicula manipulación y coacción, que están en la superficie de la situación actual. Es el lado más espectacular de los problemas, aunque insistimos, no el único, que está degastando las energias y la paciencia de muchos compañeros y frenando en gran medida la dinámica confederal.

2.-La falta de contenidos revolucionarios nuevos para el momento presente. Mucho más dificil de solucionar que el anterior, y del que todos tenemos la culpa por igual. La CNT no puede ofrecer el mensaje y la estrategia revolucionaria de hace 42 años. Desde el mismo momento de la reconstrucción debió abrirse un proceso de debate de nuevos planteamientos y tácticas que fueran cimentando una estrategia revolucionaria clara. Y esta es muchas veces la verdadera raiz de los problemas, que afecta a todos los militantes, incluidos los que no saben donde está Toulouse o pasan de problemas "orgánicos". Con el boicot de los sindicatos reformistas y del Estadopolicia, no se nos ocurre otra forma de quemar nuestras energias que perder convenios. Está claro, nuestra actuación nos sitúa ante los trabajadores como la única fuerza honrada y consecuente con lo que dice, pero con las manos vacías de alternativas.

3.-Falta de vida en los sindicatos. En esto se halla tambien más de una vez la raiz de los problemas. En la etapa anterior de la CNT (y repito que no hay nada que copiar sino simplemente constatar) sabemos que los sindicatos tenían sus bibliotecas, que eran centros de encuentro y debate... lo más fácil era que el recien llegado oyese hablar antes de astronomia, de los filósofos presocráticos o de la Escuela Moderna que de aumentos de sueldo (aunque todo esto daba solidez a los militantes para luchar con entrega personal y con solidaridad a toda prueba). Hoy, con un nivel de formación, 6 instrucción al menos, mayor y más generalizado hacemos de los locales sindicales un centro de recaudación de cuotas, donde uno va (si va) exclusivamente a reuniones oficiales con secretario y actas. Por aquí habria que incidir, y en esto todos tenemos que ver.

Se podria enumerar un montón de problemas parecidos pero estos creo que son los básicos de los que hay que partir para encontrar soluciones. Si es que creemos aún que hace falta una organización que combine práctica diaria y revolución total, contenidos libertarios 6 anarquicos profundos y movimiento obrero. Yo si lo pienso; mejor dicho, no veo otra alternativa diferente, ni creo que haya cambiado en lo fundamental la situación que nos movió a arrimar el hombro para poner la CNT de nuevo en pie.

A la hora de hablar de iniciativas practicas para ya, en orden a inciar la solución de todas estas cuestiones, me atreveria a apuntar algunos caminos, en base a mi experiencia personal de trabajo.

En primer lugar profundizar en la practica anarcosindicalista sobre necesarios planteamiento globales, en los que ha incidido una especie de polémica sin demasiado sentido (si de entrada se excluye la marginalización voluntaria o la "minoría selecta"). Es algo que ya está inventando hace muchos ,años para los libertarios. Desde mucho antes de fundarse la CNT, que, por cierto pasó a la clandestinidad al poco de fundarse por su lucha antimilitarista. Las reivindicaciones y el estudio de una pedagogia nueva y libertaria estaba presente en todos los congresos, la lucha antirrepresiva y la acción de solidaridad ha sido constante en toda la historia anarcosindicalista, sin olvidar, claro, la presencia en las luchas obreras con nuestros propios contenidos, que todo el mundo entienda y pueda asumir.

Unidad contra la burocracia

Junto a esto la unidad antiburocrática. Sin que se trate necesariamente de montar ningún tinglado que siempre es peligroso. Cualquier contacto con compañeros de nuestro sector de otras zonas ibéricas, cualquier reunión o encuentro casual nos reafirma en que es absolutamente mayoritaria la gente con ganas de trabajar de forma seria e innovadora. Son unos pocos los burócratas entre una gran mayoria de gente revolucionaria y autenticamente libertaria. Planteemos esa unidad antiburocrática fundamental que es el primer motivo de afinidad necesaria por encima de lo que nos pueda separar en cuanto a expectativas o procedencias teoricas. Una vez conseguida la normalización, abramos con urgencia el debate, sobre la base del respeto y el apoyo mutuos.

Una salida provisional, allá donde los problemas hayan adquirido una virulencia irreversible, es la autonomia al nivel donde esten las cosas claras. Local, sindicato, sección, comite de empresa 6 incluso a nivel individual, lo importante es el trabajo que hagamos y al nivel donde podamos hacerlo. Todo lo demás es secundario y forzosamente provisional. Claro que no se puede dejar de lado el secuestro de la organización por burocrátas allá donde se dé 6 los casos de injusticias contra compañeros. No hay que descansar hasta verlos solucionados. Pero sin que la situación nos domine y nos haga una pandilla de paranoicos. Sabiendo lo que va a quedar y servir y lo que es fruto de una situación, o de no haber abordado correctamente y a su tiempo los problemas.

El Congreso no se puede aplazar

Pero el paso fundamental para la solución de los problemas más graves no puede ser otro que un Congreso que no puede aplazarse más, y sobre el que toda la militancia debe presionar para que no se hable de aplazamientos o peregrinos "Congresos regionales previos". Un congreso de renovación que ya tenia que estar en marcha y que acabe con un statu-quo mal aceptado desde un principio del "siempre ha sido as¡", "la CNT es como es como si se quisiera hacer olvidar que en mucho menos tiempo que el transcurrido desde el último Congreso la
CNT cambió tres veces de forma de organización y puso al día sus formas de trabajo. Se trata de cambiar todo lo que haga falta sin falsos temores o ridiculas ortodoxias, "no es de libertarios asustarse de la innovación" escribía Malatesta a un militante valenciano en los años 20. Algunos cambios inaplazables irían en el camino de:

1º Poner la día las formas organizativas arrancar de las experiencias negativas y de la situación actual de la lucha, que den el máximo de eficacia y relacionen las luchas contra el poder en todos sus frentes y en una sociedad como la actual. Al mismo tiempo poner las vacunas necesarias a la burocratización y cortar las rémoras que se vienen arrastrando.

2º Avanzar una estrategia revolucionaria ampliando el campo y la aplicación de la acción directa. Que entre el momento presente de luchas sin salida y exitos escasos y esa mítica huelga general revolucionaria de no se sabe cuando, sepamos lo que hay que plantear o por donde vamos a pasar. Algo más que las frases y los slogans de rigor pero ya mas que vacios de contenidos reales y prácticos.

Será el momento de plantearse todas las rupturas que sean necesarias, y dejar claro y dejar claro que si (en nombre de falsas ortodoxias, o a base de manipulaciones) alguien quiere secuestrar las siglas para su uso particular, la organización (los trabajadores) rescatarán los contenidos y les darán una práctica, y eso es lo que importa.

Sabemos bien que en menos de cuarenta años desde 1870, el movimiento obrero libertario cambió cuatro veces de siglas.

Pero en todo caso, que se escindan ellos.

Anselmo (Valencia)

Revista Bocicleta,Año 1 Núm. 10
El primer numero de la revista libertaria Bicicleta, apareció el 1 de Noviembre de 1977 continuando algunos años mas. Se dice que los pueblos que desconocen su historia tienden a repetirla, no se si eso será cierto o no, lo que si creo es que puede ser muy interesante e instructivo conocer esta historia desde otro punto de vista que no sea el estatal.
Salud
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Sindicatos de Oposición en la CNT.

Antecedentes

Proclamada la República, dos cuestiones reclamaban por igual la atención de la clase trabajadora agrupada en torno a la Confederación Nacional del Trabajo: liquidar un serie de hechos históricos en los que, por la fuerza de las circunstancias, se había hallado envuelta, y trazarse una línea de conducta clara, precisa y recta para el porvenir.
Lo primero era relativamente fácil. Cambiado el régimen político, desaparecida la monarquía, desaparecían, también, las circunstancias que pudieron un tiempo entretener a la organización, absorbiendo parte de sus actividades en asuntos que no eran fundamentalmente suyos. Era, por tanto, inútil perder el tiempo en cosas que ya no tenían efectividad.
Lo segundo era más difícil, aunque fueran también fáciles a vencer los obstáculos que se oponían a su consecución. ¿Qué requería, en suma, del nuevo estado de cosas la organización obrera? Primeramente, que tuvieron en cuenta los principios y finalidad que la animan y luego el efecto que la proclamación de la República había producido en el pueblo en general y en el seno de la misma clase trabajadora. Tenido esto en cuenta, quedaba para la organización expedito el camino para realizar la misión histórica que forzosamente ha de cumplir: luchar en el presente por la consecución de cuantas mejoras morales y materiales pueda obtener del régimen capitalista y preparar a las clases trabajadoras para la transformación social que se avecina, mediante la preparación revolucionaria de las masas. Y al decir que la organización sindical debía realizar la preparación revolucionaria de los trabajadores, lo hacemos en el sentido de que tenia que articular el movimiento de las multitudes sindicales en relación con los objetivos de orden inmediato perseguidos por la CNT, tales como la rebaja de la jornada del trabajo frente al paro forzoso, el ajuste de salarios ante la depreciación de la divisa monetaria y la lucha por la conquista del control de la producción, objetivos ante los cuales el capitalismo no tenía más remedio que hundirse, enseñando este hecho a las masas trabajadoras, que sólo la desaparición del sistema capitalista puede darle la emancipación por la que lucha, en el orden político y económico.

Y esto era tanto más necesario, porque reciente el cambio de régimen, una gran parte del pueblo, la mayoría, y la mayoría también de la clase trabajadora, creían que esto modificaría su situación de clase vilipendiada y explotada, limitando las ganancias y los beneficios de los poderosos y privilegiados, entregándoles a ellos, a los trabajadores, lo que en justicia les corresponde. Así se daba lugar a que, por la cruda realidad de los hechos, se convenciesen las clases laboriosas de que tal esperanza con la República era una quimera irrealizable.
Sin embargo, no se siguió este camino. ¿Por qué?


Las causas


No cabe la menor duda de que, a poco de proclamarse la República, comenzó la desviación que la Confederación Nacional del Trabajo ha sufrido. La CNT fue alejándose de lo que eran sus fines y modalidad, para entrar en terrenos francamente peligrosos. Hubiera debido resistir, pero no pudo prevenirse para guardarse de la influencia de una organización que por hacer ostentación de los ideales anarquistas se colocaba en situación favorita por la tendencia que en la CNT se había manifestado en el congreso de 1919 y por la cultura y preparación que de los anarquistas habían recibido las multitudes confederales. Sus elementos más ponderados trataron de hacer frente a la desviación que se apuntaba, pero una gran parte de las masas que se agrupaban en los sindicatos desoyeron La voz de los que les llamaban a la razón y siguieron la de la demagogia más desenfrenada. Era natural. Aquéllos les hacían ver que la acción era sacrificio, trabajo, labor; que era la obra lenta pero segura de la perseverancia. Éstos les ofrecían la redención, la libertad, la justicia y el bienestar. Y se lo ofrecían sin esfuerzo. ¿Y quiénes eran éstos que así obraban, perturbando la CNT con prédicas propias de políticos arribistas y sin conciencia?

La FAI

Para nadie es un secreto la existencia de grupos anarquistas en nuestro país. Desde últimos del siglo pasado era corriente esta forma de organización. Pero estos grupos habían actuado siempre al margen de la organización sindical de los trabajadores.
Pero en el año 1927 se constituyó una organización cuya finalidad era coordinar las actividades de los grupos anarquistas existentes en España y Portugal. Y esta organización adoptó el título de Federación Anarquista Ibérica.
A partir de este momento pudo intervenir en el desarrollo de la CNT y desnaturalizar, al mediatizarla, sus finalidades de clase al mismo tiempo que ella perdía o desnaturalizaba su contenido doctrinal y se convertía, de organización específica, en partido simplemente revolucionario. Y para quien dude de lo que afirmamos, ahí está lo que sus hombres más representativos han dicho en la tribuna y lo que sus publicaciones oficiales y oficiosas han confirmado, para demostrarlo.

Sus injerencias en la CNT

Con una sinceridad que revela falta de valor para aceptar la responsabilidad de la propia conducta cuando ésta ha de ser juzgada, han pretendido, la FAI y sus hombres, negar que trataran de intervenir en las actividades de La Confederación. Sin embargo, los hechos que han traslucido a la opinión y los que permanecen ignorados y que por la gravedad de los mismos nos abstendremos de mencionar, prueban todo lo contrario.
Ateniéndonos, pues, sólo a los primeros, citaremos lo ocurrido en el congreso extraordinario de la CNT celebrado en junio de 1931 en Madrid. La mayor parte de las sesiones transcurrieron en escándalo permanente, por la constante intervención de los elementos al servicio de la FAI. La vemos después maniobrando en los plenos de la regional catalana hasta llegar al nombramiento de un comité regional a hechura suya y de un director para «Solidaridad Obrera» que fuese su instrumento ciego y servil. Más tarde, el congreso de la regional levantina, celebrado en Murcia, no puede terminarse debido a las intemperancias de los servidores de la FAI. Y en la misma región vuelven a reproducirse los hechos con ocasión del último congreso celebrado en Alcoi.
Otro tanto ocurre en Andalucía. Durante su congreso regional, en septiembre de 1931, las intervenciones de la FAI son causa de que el mismo tome acuerdos contrarios a los del congreso extraordinario de la CNT que ya hemos señalado. Y encontramos otra vez dicha intervención durante el pleno de la regional catalana, en Sabadell, a últimos de abril próximo pasado, dando lugar a que los sindicatos de esta localidad acordaran retener el importe del sello confederal hasta que la organización rectificara sus procedimientos, actitud que ha provocado situaciones gravísimas y que, como todos saben, aún perduran. La vemos todavía, claramente acentuada, en el nombramiento de director y redacción para "CNT", el órgano en la prensa diaria de La Confederación Nacional del Trabajo. Y en las maniobras y contubernios para tener bajo su dominio a los comités confederales y a las juntas de los sindicatos de Barcelona, adquiriendo dicha mediatización matices francamente insoportables en la orientación que se ha dado a los órganos que en la prensa tiene la Confederación, «Solidaridad Obrera», en Barcelona, y "CNT" en Madrid. Pasando por encima de los acuerdos y de los congresos, y del criterio de la mayoría de trabajadores pertenecientes a la Confederación Nacional del Trabajo, se les ha hecho decir a los periódicos que la CNT es anarquista, y que el que así no lo quiera aceptar, que se vaya.
Por otra parte, el propósito de la FAI ha sido siempre el mismo: colocar a la organización ante los hechos consumados. Prepararlos en la sombra, llegar a su realización, y cuando se ha llegado, como todos salen mal, decir que ella nada tiene que ver y que la organización es la única responsable.
¿Consecuencias? Que la mediatización de la CNT por la intervención de la FAI, ha sido perjudicial para la marcha normal de aquella, desviándola de su camino y provocando, como hoy lo vemos, por una parte el descrédito absoluto, y por otra el apartamiento de las clases trabajadoras de su organismo predilecto, debilitándose su poder combativo frente al estado republicano y la burguesía eminentemente conservadora.
Ahora cabe preguntar: ¿con qué fin?

Fines revolucionarios

La FAI no los ha negado. Hay que reconocer que ha sido sincera. Así como después que ha contribuido en absoluto a provocar los movimientos, al perderse, ha renunciado a su paternidad; por el contrario, cuando se ha tratado de decir qué fines persigue, ha contestado siempre lo mismo: la revolución. La FAI quiere, por encima de todo, la revolución. No quiere saber, ni le interesa, cómo vendrá dicha revolución, cuáles serán sus consecuencias y las posibilidades para hacerla. Dice que todo esto es perder tiempo, que debe emplearse en preparar la revolución. Lo demás no le importa. Por eso practica el doble juego de aparecer en público como inspiradora de la revolución, negando después, en cuanto la revolución se intenta y fracasa, que sea «aquella» su revolución.
Además, concibe la revolución de manera más simplista: tener armas, tener municiones, tener elementos bélicos de combate y luego aprovechar cualquier descontento del pueblo, o que a la FAI le parezca tal, para salir a la calle. Bastan, siempre según ella, unas minorías audaces. Éstas se lanzan al tumulto y procuran, desde el primer momento, aterrorizar al adversario mediante un ataque imprevisto y violento, y cuando el pueblo vea la actitud de estas minorías se pondrán a su Lado, ayudándolas a proseguir su obra demoledora. Tal es el concepto que de la revolución tiene la FAI, cuya exacta reproducción encontramos en lo sucedido en día 8 de enero próximo pasado. Esta es su táctica revolucionaria para implantar, si triunfa, el comunismo libertario.
Demostrar que esa táctica es errónea y la negación más absoluta del verdadero concepto revolucionario que hoy debe detenerse, es inútil intentarlo, pues los hechos, más elocuentes que todas las razones, sobradamente lo confirman. Sin embargo, por nuestra parte, aunque equivocada, nada tendríamos que decir de tal interpretación de cómo v cuándo ha de hacerse La revolución si tras ella no se arrastrara a La Confederación Nacional del Trabajo.
Si la FAI quiere hacer la revolución, que la haga. Si su criterio es que bastan minorías audaces para comenzar la lucha con actos terroristas para asustar al adversario, pensando que luego el pueblo, por miedo o por entusiasmo, seguirá a dichas minorías, nada tenemos que decir en contra, aunque lo lamentemos. Pero que La FAI pretenda arrastrar a la organización confederal que se valga de que elementos suyos ocupen los cargos de máxima responsabilidad en ella para lanzar a miles de trabajadores en aventuras sangrientas como las pasadas, no; esto no, y ello no puede consentirse ni un momento más. Y porque no puede consentirse, ni queremos consentirlo, hay que extirpar de la Confederación los poderes extraños que la mediatizan.

Independencia de la Confederación

Se ha dicho que cuando se pide la anulación de los poderes extraños que mediatizan a la Confederación, se quiere desvirtuar su finalidad; lo que no es cierto. Lo que se quiere es que la Confederación Nacional del Trabajo, en tanto que organismo sindical con personalidad y orientación propias, debe rechazar toda orientación que la impida obrar con arreglo a lo que sus congresos y plenos, ordinarios y extraordinarios, determinen.
Toda tentativa en el sentido de mediatizarle debe considerarse como fuerza y poder extraños a la Confederación, y como a tales se les debe apartar del círculo de sus actividades diarias y constantes. Su desarrollo y sus luchas. tanto Las del presente como las del futuro, las emprendidas para alcanzar mejoras inmediatas como las orientadas hacia la labor del mañana, las de combatir al capitalismo y al estado, como las de preparar la obra profunda de la revolución, deben ser pensadas, dirigidas y realizadas por ella misma. Todo lo que no sea proceder de esta manera será entorpecer la marcha de la organización y perturbar constantemente su desarrollo.
Lanzar a la organización a ciegas aventuras, tomarla por instrumento de ensayos dolorosos e infecundos, como los que acabamos de presenciar; arrastrar a los hombres que la componen a luchas cuyo fracaso es evidente antes de intentarlas; aprovechar el entusiasmo de los viejos y jóvenes que en ella se agrupan para hacerlos carne de presidio y blanco de las balas homicidas; hacer todo esto con la Confederación, pero sin que ella lo determine y acuerde, sino impulsada, sojuzgada, arrastrada a ese terreno por organismos extraños a ella y por poderes que no nacen de sí misma, si hasta hoy ha ocurrido, no estamos dispuestos a tolerarlo ni un día, ni una hora, ni un minuto más.

¿Qué queremos?

En pocas palabras lo vamos a decir. Serenamente, sobreponiendo el razonamiento a la pasión, hemos enjuiciado lo pasado. Con el mismo criterio, guiados por el mismo fin, enjuiciaremos el futuro.
Los sindicatos que firmamos este manifiesto, pertenecientes todos a la Confederación Nacional del Trabajo y a la confederación regional catalana, no queremos, repetimos, que lo pasado vuelva a reproducirse. Por ello decimos a las organizaciones de España, a todos los sindicatos pertenecientes a la Confederación: basta de jugar con nosotros, basta de quimeras que nos acaban de hundir en el ludibrio y la infamia. Y a los sindicatos de Cataluña: la causa del mal radica, vive y se alimenta en nuestra región. Y para remediarlo os proponemos lo siguiente:
Primero. Convocatoria de un pleno regional extraordinario, cuya fecha de celebración será, inaplazadamente, el 26 de febrero próximo y días sucesivos.
Segundo. En este pleno se hará efectiva la dimisión del comité regional y de su secretariado, nombrando nuevo comité y nuevo secretariado, cuya residencia no será Barcelona.
Tercero. Dimisión del comité nacional.
Cuarto. Dimisión del director y redacción de «Solidaridad Obrera» y nombramiento de nuevo director.
Quinto. Proclamar la más total, completa y absoluta independencia de la Confederación Nacional del Trabajo en relación con cualquier otra organización partidista o de otra naturaleza, y que sus organismos —comités pro presos y demás— estén exclusivamente compuestos de delegados directos de los sindicatos.
Sexto. Nombramiento de una comisión investigadora de la labor administrativa del comité regional.

Manresa, enero de 1933.

Sindicats que firmaren el manifest de constitució
dels
Sindicats d'oposició a la CNT
Ram Tèxtil i Fabril de Sant Boi de Llobregat.
Secció d’Arts Gràfiques de Ripoll
Secció de Construcció i Secció Varis de Ripoll.
Secció de la Metal•lúrgica de Ripoll
Sindicat d’Elaborar Fusta i Annexes de Sabadell.
Sindicat d’Obrers Varis de Montblanc.
Sindicat d’Oficials i Peons Paletes de Tarragona.
Sindicat d’Oficis Varis de Torelló i Comarca.
Sindicat de l’Art Fabril i Tèxtil de Manresa.
Sindicat de l’Art Fabril i Tèxtil de Valls.
Sindicat de les Indústries Gràfiques de Sabadell i Comarca.
Sindicat de Treballador de Castellbell i Vilar.
Sindicat de Treballador de Pont de Vilumara.
Sindicat de Treballador de Sant Vicenç de Castellet.
Sindicat de Treballador del Camp de Vallmoll.
Sindicat de Treballador del Camp, de Figuerola.
Sindicat de Treballador del Camp, de ValIs.
Sindicat de Treballadors Industrials de Valls.
Sindicat del Ram del Cartró, Paper i Similars de Mataró.
Sindicat del Transport d’Igualada.
Sindicat Llum i Força, Secció Manresa.
Sindicat Metal•lúrgic de Manresa.
Sindicat Únic de Dependents Barbers i Perruquers de Sabadell
Sindicat Únic de Funcionaris Municipal de Sabadell.
Sindicat Únic de Gas i Electricitat de Sabadell.
Sindicat Únic de l’Alimentació de Manresa.
Sindicat Únic de l’Art Fabril
Sindicat Únic de la Fusta, Manresa.
Sindicat Únic de la Indústria del Transport de Sabadell.
Sindicat Únic de la Indústria Vidriera i Annexes de Mataró.
Sindicat Únic de la Metal•lúrgica de Badalona.
Sindicat Únic de la Metal•lúrgica i Similars de Sabadell.
Sindicat Únic de Treballador de Callús.
Sindicat Únic de Treballador de Gironella.
Sindicat Únic de Treballador de Puig-reig.
Sindicat Únic de Treballador de Sant Feliu de Codines.
Sindicat Únic de Treballador de Santa Coloma de Queralt.
Sindicat Únic de Treballador de Santa Perpètua de la Mogoda.
Sindicat Únic de Treballador de Sentmenat.
Sindicat Únic de Treballador del Pla de Cabra.
Sindicat Únic del Ram de Construcció de Sabadell.
Sindicat Únic del Ram de l’Alimentació de Sabadell.
Sindicat Únic del Transport de Manresa.
Societat de l’Art Fabril d’Obrers de Gènere de Punt de Mataró. Leer más...